Noviazgo I

~Álvaro Cunqueiro

Cigüeñas geográficas en mi nuevo noviazgo.
Un tiempo claro como un pantano de vidrio.
Yo en medio de litorales y aviones platino
ciudadano de corrientes submarinas de tibio color.
Mi claraboya en brújula silvestre:
un árbol por el Norte, Oriente hecho
de moluscos, Sur de riberas líquidas.
Yo de noviazgo. En las manos arcoiris,
vidrieras verde-blandas y colgaduras finas.
Ni una sombra ni tímidos desvanes,
inocentes semejantes a negros en domingo
el corazón en el pecho, risueños como esquíes.
Bailar aguas ligeras y sueños desprendidos
de las cantigas más nuevas. Sumando vals y faros.
No huido noviazgo estelar de cerezas,
amante de cristales. Yo lo tengo.

Álvaro Cunqueiro (gallego; 1911-1981). En: Antología poética. Selección, prólogo y traducción de César Antonio Molina. Plaza & Janés, Barcelona, 1983.

 

Los aviadores

~Federico Escobedo

                     Qui sunt isti qui ut nubes volant,
et quasi columbae ad fenestras suas?
ISAÍAS

¿Quiénes son éstos que, como pájaros
vuelan y rompen los cirro-cúmulus
de las nubes que en el hondo cielo
se amontonan en rebeldes grupos?

¿Quiénes son éstos que con metálicas
aspas producen cantos exóticos,
con que sacan de su eterna calma
a los astros que en silencio giran?

Ah, son del aire las nuevas águilas
que de los cielos sobre la cúpula
van sus nombres a grabar famosos
con el polvo que, al pasar, recogen

de las estrellas que ven, atónitas,
cuál las invaden los nuevos Icaros
que la muerte despreciando, audaces,
en el éter se mantienen firmes.

Son los que ha siglos con voz profética
fueron llamados “nubes alígeras”
o “palomas” que fugaces buscan
los del cielo ventanales altos.

Son del poeta sublimes símbolos:
del alma libre la imagen diáfana,
que ya, rotas mundanales ligas,
boga leve por el aire puro.

El alma humana, que al verse huérfana
del Bien Supremo –paloma mística–,
no encontrando en qué posar la planta,
torna al Arca que la espera abierta.

Y ya dejando la cárcel lóbrega
del bajo mundo, con vuelo rápido,
como nube se encarama al cielo;
y en el cielo, ya con Dios descansa.

Federico Escobedo (mexicano; 1874-1949). En: Poesía neoclásica y académica. Selección e introducción de Octaviano Valadés. UNAM, México (1946; 1ª. reimpresión, 1978). [El epígrafe en latín dice (Isaías, 60, 8; traducción de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera): “¿Quiénes son estos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?”.]

La cana

~Yehuda Halevi

La cana
               Arrancada
Entre el índice
Y el pulgar.
               Me dijo:
“Así serás bueno.
Tú espérate.
                       Volveré
                                   Y seremos
                                               Miles”.

Yehuda Halevi (hebreo-español, 1075-1141). En: The Dream of the Poem. Hebrew Poetry from Muslim and Christian Spain 950-1492. Ed. Peter Cole, Princeton University Press, 2007. [Título y versión al español: LMA.]