Romance de Mexicali

       ~Jesús Sansón Flores

Perseguido mi Rabel
sin ambición ni laurel
y ya sin gloria ni cetros;
aquí me pongo a cantar:
¿Los sueños? A cuatro metros
bajo los tumbos del mar.

La soledad prefería,
mis naves hundió mejor;
que nadie se acerque aquí
a perturbar mi dolor.

Por las arenas cautivo
me da el llanto sus regalos;
con la alegría de estar vivo,
me voy muriendo a intervalos.

Clima y pasiones en guerra
y músculos gambusinos,
se va regando esta tierra
con llanto de peregrinos.

La arena borra los nombres
y el viento acarrea las huellas;
están sudando los hombres
y sudan luz las estrellas.

Así como la remota
campiña se vuelve niña
y es un celaje un botón,
aquí la mañana brota
entre campos de algodón.

Desembarcó mi albedrío
con paso sonoro y quedo;
este desierto es ya mío,
con este Sol yo me quedo.

Mexicali:
de tus extrañas mujeres
eres tú la más bonita:
y te he querido como eres:
calurosa y chaparrita.

No tienes cual mi Morelia
ni cuatro siglos cumplidos,
ni estás bordada en camelia,
y son contados tus nidos.

Porque acabas de nacer
y has levantado tu muro
con tu imberbe amanecer
iluminando el futuro.

Quijote de mil caminos,
mi tienda aquí he reconstruido,
con llanto de peregrinos
la tierra se ha humedecido.

Serían adversas las hadas
cuando también tus luceros,
cruzando las alambradas,
se nos fueran de braceros.

Aquí se plantó la suerte
en mi ruta escarnecida
y voy en pos de la muerte
con la antorcha de la vida.

Perseguido mi Rabel
sin ambición ni laurel
y ya sin glorias, sin cetros,
aquí me pongo a cantar:
¿Los sueños? A cuatro metros
bajo los tumbos del mar.

1958

 

Jesús Sansón Flores (mexicano, nacido en Morelia;1909-1966). En: Luis Cortés Bargalló, Baja California. Piedra de serpiente. Prosa y poesía (Siglos XVII-XX), I. CONACULTA, México, 1993.

Canción de las cuatro piernas

       ~Cho-Yong

Parrandeo de noche
Por la luz lunada
Y al volver a casa
Cuatro piernas liadas
Me encuentro en mi cama.
De las cuatro piernas
Dos ya conocía
Pues con mis dos piernas
Mezclarse sabían;
De las cuatro piernas
Ya ninguna es mía.

 

Cho-Yong (coreano; 1050-1100). En: Katherine Washburn and John S. Major, Editors, World Poetry. Quality Paperback Book Club, NY, 1998.

Refrán

       ~Emilio Prados

—Dame la llave
para morir.

—La muerte
no tiene puertas.

—Pero yo, sí.

 

Emilio Prados (español, 1899-1962). En: Jardín Cerrado. Editorial Losada, Buenos Aires, 1960.