~Bertolt Brecht

1
Era en un día del azul septiembre,
en silencio, bajo un ciruelo joven
como en un sueño tierno, entre mis brazos
la que amaba, silenciosa y pálida.
Arriba, el cielo hermoso del verano
y en él, vista a lo lejos, una nube.
Blanca, altísima, de no creerlo.
Cuando miré de nuevo, ya no estaba.

2
Desde entonces muchas y muchas lunas
tranquilamente se han ido alejando.
Sin duda derribaron los ciruelos
y si preguntas: Y de tu amor, ¿qué?,
contesto: ya no puedo recordarlo.
Y sin embargo, entiendo lo que dices.
Pero su cara ya no la sabría.
La besé alguna vez, y no sé más.

3
Y hasta del beso aquel me habría olvidado
de no ser por la nube que ahí estaba;
aún la recuerdo, y voy a recordarla,
altísima y tan blanca al ir bajando.
Tal vez aún florecen los ciruelos,
y en el hijo siete aquella mujer va.
La nube en flor fue nube de un minuto;
cuando volví mirarla, aire era ya.

 

Bertolt Brecht (alemán; 1898-1956). [Versión libre del bloguero a partir de diversas traducciones.]