~Elizabeth Spires

Maestro
Bajo la luna ciruela, él se sienta
como una rana sobre un cojín de lirios,
a la espera, a la espera ¿de qué?

       Pupilo
       A mí, también, me ilumina
       la luna, embelesado por música
       de rana. Mi corazón
       bate alto, un gran tambor.

              Maestro/Pupilo
              Él pregunta, sonriente:
              “¿Qué buscas tú, que en busca andas?”
              Y yo, el loco, respondo:
              “Las estrellas. La luna ciruela. El amor”.

Pupilo
Julio, agosto, septiembre…
El deseo sigue al deseo
estas insomnes noches calurosas
del fin del verano.

       Maestro
       En el espejo: ego.
       El hacedor del yo mira atento,
       le gusta, no le gusta, lo que ve.

              Pupilo
              Gran minimalista,
              hay demasiadas palabras.
       ¿Cómo escogeré entre ellas?

Maestro
Pelando la manzana, él se la come
despacio, poquito a poco.
Hasta que no queda nada.

       Pupilo
       Octubre, noviembre, diciembre…
       A escondidas, te vi
       arrancar la última
       hoja del calendario.

              Maestro
              Soñé una vez que la nieve
              caía toda la noche
              borrando la tierra.
              Y me desperté a lo soñado.

Pupilo
Mientras la nieve caía una vez
yo estaba en paz
conmigo mismo. No más.

       Maestro
       Tinta negra, papel blanco,
       los caracteres aparecen:
       una fiesta de adiós donde soy
       al tiempo anfitrión e invitado.

              Pupilo
              Te acompañé a la panga.
              Nos despedimos. El muelle
              que yo pisaba se alejó.

Maestro
Primavera. Ahora soy
un fantasma y tú, mi sueño,
una llama de sombra
en un mundo de verde.

       Pupilo
       Te fuiste. Un grillo canta
       desafinado:
       Esa sí que fue vida.

              Maestro
              Aquí es en blanco y negro.
              No me importa. No suena
              el koto, pero no lo extraño.
              Pronto seré mero espíritu.

Pupilo
Mi lienzo está listo,
un cuadradito que se aleja.
Mi pincel, un cabello.
Ahora, a pintar lo que no está ahí.

 

Elizabeth Spires (estadunidense; 1952). En: The Best American Poetry 1991. Editor: Mark Strand. Collier Books, NY.