~José María Cumbreño

Chema, estoy aburrido.
Le he preguntado entonces a Manu que por qué no dibuja algo.
       Él alza los hombros y responde que vale sin excesivo
       entusiasmo. Se sienta en su mesa, coge los lápices de colores,
       abre el cuaderno y empieza a pintar. Cuando termina, viene a
       enseñármelo.
Le pido entonces que me cuente qué es lo que ve allí.
Mientras escucho la explicación del significado de aquellas manchas
       verdes, rojas, amarillas y azules, me digo a mí mismo que
       ojalá mis poemas los escribiera un niño de cuatro años.

 

José María Cumbreño (español; 1972). Calambur Editorial, Madrid, 2009.