[Tres días antes de morir, el 15 de julio de 1817, el Día de San Swithin o Swithun, desde su lecho de enferma en Winchester Jane Austen le dictó a su hermana Casandra este curioso y cómico poema mientras las festividades, que incluían las carreras de caballos, se desarrollaban al otro lado de su ventana. Aclaraciones: Swithin (obispo anglosajón que vivió en el siglo IX) es en efecto el santo patrono de Winchester; el obispo Guillermo de Wickham vivió en el siglo XIV; Venta es el nombre romano-británico para Winchester. Versión del bloguero.]

Cuando en Winchester empezaron las carreras
Las buenas gentes —se dijo— a su santo olvidaron;
Para nada la venia de San Swithin buscaron
Y Guillermo de Wickham aprobó a duras penas.

Sin embargo las carreras fueron programadas.
La empresa se hizo cargo y el clima era agradable,
Los lores y las damas con pieles, satinadas
Llegaron y nadie vio un futuro alarmante.

Pero en cuanto
                                        el viejo Santo
                                                                             estuvo al tanto
Tan sólo pegó un brinco de su santuario al techo
Del palacio (hoy en ruinas, tristemente desecho)
Y desde ahí a todos lanzó un proferimiento:

“¡Ah súbditos rebeldes! Ah Venta depravada.
Por bien muertos nos das una vez enterrados;
Pues mira: sigo vivo; y tú, al vicio esclavizada”.
Añadió: “Vas a sufrir por todos tus pecados,

“Estas carreras y jaranas y algazaras
Con las que así rebajas al vecino valle;
Muy bien, que sigan; ya maldición se te depara
Cuando a tus goces persiga mi lluvia incansable.

“De ahora en adelante para julio yo ordeno
—Dar muestra así triunfante de mis poderes quiero;
Y muevan sus carreras: nunca habrá tiempo seco—:
Maldita quede Venta: todo julio, aguaceros”.

 

Jane Austen (inglesa; diciembre 16, 1775-julio 18, 1817). En: internet, PoemHunter; y en: Prospect Magazine, abril, 2017.