Un aire que solemos llamar sombra

       ~Lucrecio

       También parece que en el Sol se mueve
nuestra sombra siguiendo nuestros pasos,
e imitando los gestos; si creyeres
poder andar y remedar los gestos
un aire que de toda luz carece,
un aire que solemos llamar sombra:
siendo la tierra sucesivamente
privada de la luz del sol o herida
según que nuestros pasos van andando
cierran el paso, o le abren a sus rayos,
se nos figura que la misma sombra
viene en pos de nosotros: consistiendo
la luz en unos rayos sucesivos
que mueren y renacen de continuo,
como si se devana lana al fuego,
fácil es concebir cómo la tierra
se despoja de luz y se rellena.

 

Lucrecio (latino; siglo I, a. C.). En: De la naturaleza. Traducción de José (El Abate) Marchena (1791). Editorial Ciencia Nueva, Madrid, 1968.