~Aleksander Wat

Junto a un agua grande y rauda
en la orilla pétrea de un río
un cráneo humano yacía
y gritaba Allah la ilah.

Tal horror había en su grito
y tal súplica; tanta desesperación
que le pregunté al timonel
del barco en el que yo iba:

¿Ya para qué grita? ¿Ya a qué le tiene miedo?
¿Qué juicio divino podría aún golpearlo?

De pronto llegó una ola,
se apoderó del cráneo
y lo lanzó contra la orilla
del río, estrellándolo.

No hay nada último
—sonó la hueca voz del timonel—
y no hay fondo a lo funesto.

 

Aleksander Wat (polaco; 1900-1967). En: Katherine Washburn and John S. Major, Editors, World Poetry. Quality Paperback Book Club, NY, 1998.