Basílica de San Pedro

       ~Rafael Alberti

A José Miguel Velloso

Di, Jesucristo, ¿por qué
me besan tanto los pies?

Soy San Pedro aquí sentado,
en bronce inmovilizado,
no puedo mirar de lado
ni pegar un puntapié,
pues tengo los pies gastados,
como ves.

Haz un milagro, Señor.
Déjame bajar al río,
volver a ser pescador,
que es lo mío.

 

Rafael Alberti (español; 1902-1999) En: Roma, peligro para caminantes. Editorial Joaquín Mortiz, México, 1968.

Buscando al diablo

       ~Anónimo

Por esta calle voy pasando
buscando al diablo, que me quiero confesar,
por esa Petra que no me supo amar
con sus chiles en vinagre, puente de San Juan de Dios,
donde estábamos cenando los chicharrones los dos.

El diablo me dice que beba vino,
la muerte responde que amanezco crudo,
por esa Petra que no me vendió menudo
con sus chiles en vinagre, puente de San Juan de Dios,
donde estábamos cenando los chicharrones los dos.

 

Anónimo (mexicano; procede de Cocula, Jalisco, hacia 1885. La canción fue comunicada por Josefa Figueroa Vda. De Gama, 79 años, y recolectada por Rosa María Guzmán Clark en México, D. F., octubre 17 de 1953). En: Vicente T. Mendoza, La canción mexicana. Ensayo de clasificación y antología. (1ª. edición, UNAM,1961). Segunda edición, FCE, 1982.

Del Lunario de greguerías

       ~Ramón Gómez de la Serna

~La luna adora los acantilados.
~La luna está llena de objetos perdidos.
~La luna sueña que es la luna.
~Lo que le da más terror a la luna es el bostezo del cocodrilo.
~La luna es la pastilla de aspirina que de vez en cuando se toma el terráqueo para sus terribles dolores de cabeza, y si no aparece en el cielo de la mañana es que no pudo disolverla.
~La luna es la aspiración suprema de los ojos en blanco.
~La luna marca las venas de las carreteras.
~Luna: farmacia de turno en la soledad de los campos.
~La luna aumenta el tuétano de los huesos.
~Las estatuas son las espías de la luna.
~No vayas a la luna, porque tiene unos bancos de piedra tan duros que no es posible sentarse en ellos.
~El circo romano en las noches de luna es la dentadura del pasado.
~La luna, que es la albañila de la noche, consolida en la noche los torreones a medio acabar.
~Había tanta luna aquella noche que la ciudad se había convertido en pueblo.
~La luna almidona las camisas.
~Claro de luna: la luna en bandeja de plata.
~La luna lleva la contabilidad de los árboles, los ríos y las montañas.
~Si no hubiese luna, los ríos equivocarían su camino.
~La luna alimenta y platea a las sardinas.
~La luna parecía un resto de galleta María mordisqueada por Júpiter.
~La luna es la turista que ha visto desaparecer más ciudades y monumentos, pero todos los recuerda.
~La luna es un Banco de metáforas arruinado.

 

Ramón Gómez de la Serna (español; 1888-1963). En: Lunario de greguerías. Edición, prólogo y selección de Mario Hernández, Pretextos, Valencia, 1992). Gómez de la Serna definió: “Metáfora + Humor = Greguería”.