Miel

       ~James P. Lenfestey

En la tumba del faraón, miel,
espesa y dulce,
para acompañarlo en su viaje al Más Allá
que es, para ti y para mí
el Aquí y Ahora, explorando
con nuestras lenguas este oro viscoso
destilado de nuestras visitas furtivas
a un millón de flores al azar
hace cinco mil años
que hoy se merece cien y más
premios Nobel.

La miel es alimento del modo en que la poesía
es alimento, dulce igual que la sonrisa herida de un niño
es dulce, compleja del modo en que el buen vino
es complejo, arrebata a la boca toda
con un final adhesivo, perdurable.

A veces las palabras de miel en lenguas antiguas
cristalizan dentro de viejos libros de piedra
hasta que los traductores las calientan y devuelven
a su estado líquido, y nos sentamos, tú y yo, a hablar
y comer con el dulce, joven faraón.

 

James P. Lenfestey (estadunidense).  En: If Bees Are Few. A Hive of Bee Poems. James P. Lenfestey, editor. University of Minnesota Press, Minneapolis, 2016.

El día que morimos

       ~Anónimo

El día que morimos
el viento baja
para llevarse
nuestras huellas.

El viento crea polvo
para cubrir
las marcas que dejamos
al caminar.

Pues de otro modo
parecería que la cosa
fuera como si aún
estuviéramos vivos.

Por tanto el viento
es aquel que viene
a dispersar en vuelo
nuestras huellas.

 

Anónimo (bosquimano; finales del siglo XIX-principios del XX). En: World Poetry. An Anthology of Verse from Antiquity to Our Time. Katharine Washburn y John S. Major, Editores, Quality Paper Book Club, Nueva York, 1998, 1338 pp.

algún sitio al que nunca fui, alegre más allá

       ~e. e. cummings

algún sitio al que nunca fui, alegre más allá
de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me abarcan
o que tocar no puedo puesto que tan cercanas

tu mirada más leve me abrirá fácilmente
aunque me haya cerrado yo mismo como dedos,
pétalo a pétalo me abres como abre Primavera
(con tacto hábil, misterioso) su primera rosa

o si es tu deseo cerrarme, yo y mi vida
nos cerramos de modo hermoso, repentino
como cuando el centro de esta flor imagina
a cada lado a la nieve caer cuidadosa

nada perceptible en este mundo iguala
el poder de tu intensa fragilidad: textura
que me apremia con el color de sus regiones,
surte la muerte y el por-siempre con cada aliento

(yo no sé qué es aquello que hay en ti que cierra
y abre; sólo hay algo en mí que entiende: más honda
es la voz de tus ojos que todas las rosas)
nadie, ni aun la lluvia, tiene manos tan breves

 

e. e. cummings (estadunidense; 1894-1962).  En: Oscar Williams, The Pocket Book of Modern Verse. English & American Poetry of the Last 100 Years from Walt Whitman to Dylan Thomas. Pocket Books, NY, 3rd. printing, 1955.